Lo que no es el Satanismo
Quiza puede ser más fácil para algunos comprender el Satanismo desde un punto de vista de lo opuesto. Puede que sea difícil romper el nexo con la cristianizada sociedad de modo que antes de hacer referencia a los demonios de cuentos, el satanas de la biblia o todas esas fantasias del cine y la televisión sea prudente atender a lo siguiente.
El satanismo no se trata de la antítesis del cristianismo, sin embargo somos conscientes de que gran parte del sesgo de la libertad humana proviene de la plaga cristiana. El diablo, tal y como le conoce el vulgo, es una deidad antropomórfica totalmente corrupta que se dedica a sembrar la desdicha en el mundo, pero ese diablo es un diablo totalemente cristianizado que fue creado por dicha religión para manipular y atemorizar a las culturas y someterlas a los caprichos bíblicos. Con eso no se consigue salvación sino por el contrario desperdiciar la vida presente sintiendo culpabilidad y esperanzado en una mejor vida después de la muerte.
Satán es para nosotros el símbolo que representa al acusador, al rebelde, al alienígena. Satán representa aquella fuerza que evidentemente causa equilibrio en el cosmos. Muchos han tratado de ponerle rostro, sexo, pensamiento y verlo de manera "humanizada" pero para nosotros es esa fuerza oscura que desconocemos y que es tanto creadora como destructiva. La naturaleza misma es Satán y venimos de esa fuerza "natural" la cual nos convoca a comportarnos como parte indiscutible de la misma y seguir las indicaciones de los sentidos e instinto que nos ha dado para sobrevivir. El hombre, con todo y sus pulsiones buenas y malas representan a un satanas dentro de la sociedad. Por lo tanto Satanas es un símbolo de la naturaleza intrínseca del hombre y su entorno.
El satanismo no se trata de rendir cultos a deidades, ni cometer actos ilegales, ni torturar o matar seres vivos. Mucho menos desmoralizarse haciendo cosas que vayan en contra de los principios propios. El satanismo es una religión de elitismo y darwinismo social que busca reestablecer el dominio del capaz sobre el idiota, justicial rápida sobre la injusticia, y aboga por un completo rechazo del igualitarismo como un mito que ha incapacitado el avance de la especie humana durante los últimos dos mil años. (Gilmore,1996)
De lo que se trata, es de dejar las hipocresías a un lado y ser libre de acción y de pensamiento sin tener por eso que hacer daño a nadie ni perder los verdaderos valores que nos acercan a la perfección anhelada. Se trata de amarse a uno mismo y dejar que las fuerzas naturales que mantienen el orden fluyan por sí solas de modo que no forcemos nuestras actitudes a realizar actos que no son propios de nuestra condición humana.
El satanismo es la alternativa para un mundo mejor y honesto consigo mismo. Se trata de matar en nuestra mente todo aquello que la gente ha tratado de meternos con el tiempo y que ni siquiera ellos mismos saben si es verdad.